
MÉTODO DEL DR. JUCHHEIM
El método del Dr. Juchheim es una síntesis entre la tecnología moderna y los principios activos tradicionales. Los componentes se combinan entre sí con precisión y se elaboran sin conservantes según un método propio. El resultado es un extraordinario efecto inmediato, unido a una sorprendente eficacia a largo plazo. Lo mejor de todo es que se pueden obtener estos resultados cómodamente desde casa, sin costosos tratamientos médicos o de cosmética avanzada. En tres palabras: ¡Belleza sin bisturí!
„Es imprescindible unir varias piezas del puzzle para que el resultado sea completo“
Esta convicción se encuentra en la base de los estudios y de toda la gama de productos del Dr. Juccheim. En sus 30 años de actividad, este atareado doctor ha apostado siempre por combinar las últimas tecnologías con terapias tradicionales de muchos países. Tanto es así que empleó la doctrina tradicional hindú Ayurveda mucho antes de que se conociera en el mundo occidental. También durante sus largos viajes por África pudo descubrir en diferentes regiones del desierto el saber tradicional de los curadores que allí habitaban. Le enseñaron cómo tratar heridas con hierbas del desierto y cómo cuidar la piel. Las extraordinarias posibilidades de estas plantas le fascinaron de inmediato y empezó sus intensos estudios sobre esta especialidad:
Las plantas desérticas aportan un alto grado de humedad, regeneran la piel en poco tiempo y la hacen tersa y bonita. El responsable de este excepcional resultado es la sustancia activa goma de Rhizobian, que se forma en el desierto a través de microorganismos
Junto con el estudio de los métodos tradicionales de curación y tratamiento, en la producción se incorporaron también las últimas novedades de la ciencia y la investigación. Resultó pionero un estudio sobre el ácido hialurónico: encapsulado en liposomas, el ácido hialurónico penetra en las capas interiores de la piel y la rejuvenece.
Posteriores estudios demostraron que una combinación de ácido hialurónico, sustancias vegetales y péptidos puede reactivar y rejuvenecer la piel, dejándola más tersa y firme. Todos estos resultados no podían lograrse antes sin el tratamiento tradicional de ácido hialurónico, que se aplicaba con inyecciones y que hacía imprescindible acudir al médico.
Basándose en todos estos conocimientos, el Dr. Juchheim inició una serie de exhaustivos estudios de aplicación. En total se tardó tres años hasta que fue posible analizar todos los datos y cumplir los requisitos legales.
El Dr. Juchheim no sólo contempla su trabajo desde el aspecto médico, sino también en su conjunto:
Para obtener el mejor resultado, los principios activos de una crema deben combinarse igual que los músicos y los instrumentos de una orquesta. Inclusive los cambios más mínimos en la concentraciones pueden comportar resultados completamente diferentes.
Cuando uno comprueba los resultados con sus propios ojos es cuando se da realmente cuenta de que se ha sobrepasado el límite de la ciencia para llegar al arte: Productos como 4 Minutes Lift, una crema facial que reduce las arrugas en cuatro minutos; 4 Weeks Professional Forming, una crema para los senos que aporta un escote bonito y natural; Volume 4 Lips para unos labios carnosos y sensuales; o Filler 4 Face, que alisa las arrugas desde el interior.
Las plantas del desierto como especialistas del agua
Además de estas nuevas sustancias aplicadas en nuevos formatos, los productos del Dr. Juchheim se basan en técnicas naturales que nos han sido legadas: la naturaleza esconde técnicas y «trucos» que el espíritu científico del hombre nunca podrá alcanzar. Un ejemplo muy ilustrativo es la capacidad que tienen las plantas para almacenar humedad y mantener una superficie elástica: ése es precisamente el objetivo que los tratamientos de belleza quieren obtener para la piel.
Las plantas del desierto son unas estupendas artistas de la supervivencia y viven en condiciones extremas. Los largos periodos de temperaturas y sequedad extremas, les obligan a desarrollar habilidades especiales para poder sobrevivir en condiciones de gran sequedad del desierto. Sus células contienen sustancias especiales que pueden absorben grandes dosis de humedad, de modo que estas plantas consiguen no secarse a pesar de la falta de agua. Esta estrategia de la naturaleza de almacenar la humedad imprescindible para la vida, fascinó al Dr. Juchheim e influyó decisivamente en el desarrollo de sus innovadores productos. Tras muchos años de experimentación y mediante nuevas técnicas de producción, estas sustancias de las plantas del desierto pudieron finalmente descubrirse y aislarse. Aplicadas a los productos estéticos, estas sustancias desarrollan los mismos sorprendentes resultados que en las plantas del desierto.
Goma Rhizobian
Otro "truco" de la naturaleza es la goma Rhizobian. Esta sustancia se forma en las raíces de la plantas del desierto mediante microorganismos. El gel recubre las raíces de manera que las plantas no se secan. De este modo pueden sobrevivir sin agua durante largos periodos de tiempo. La gente de África utiliza la goma Rhizobian desde tiempos ancestrales para el cuidado de la piel y para el tratamiento de heridas cutáneas, ya que este gel no sólo protege de la sequedad a las raíces de las plantas del desierto, sino también a la piel humana. La piel tratada con esta sustancia vegetal queda tersa, suave y rejuvenecida.
En mis viajes por el mundo veo siempre con qué perfección lo armoniza todo la naturaleza. Para mí como médico esto es una muestra de sabiduría y de esperanza.
Capas de cera reflectantes
Para defenderse de la fuerte radiación solar y de las altas temperaturas, las plantas disponen de capas de cera reflectantes, de superficies de color gris claro, de una estructura delgada y recta que evita que la luz afecte a las partes de la planta, y de espinas o pelos que reflejan la luz solar y dan sombra a su superficie. Un buen ejemplo de la superficie reflectante de las plantas son las hojas del aloe vera.
Depósito de agua en el tronco
Las plantas carnosas (las plantas suculentas que almacenan agua y los grandes cactus) han desarrollado un tejido esponjoso en el interior del tronco que les permite almacenar grandes cantidades de agua. En periodos extraordinariamente duros, algunas de las llamadas plantas suculentas se desprenden de sus hojas para perder la menor cantidad de agua.
Raíces profundas y extensas
En muchos desiertos y estepas existen, a grandes profundidades de entre 20 y 100 metros, restos de agua de periodos húmedos: para llegar a este agua, algunas plantas del desierto crean raíces pivotantes. Algunas especies consiguen de este modo conservar todo el año un follaje verde. La acacia tortilis ha desarrollado otro tipo de sistema: busca cantidades mínimas de humedad que se encuentran repartidas por el suelo. Para aprovecharlas, las acacias tortilis emplean un asombroso sistema de raíces muy ramificadas que a menudo se arraigan a un gran profundidad de hasta 30 metros.
El árbol guggul (Commiphora mukul)
Desde hace cientos de años, el árbol guggul de la India occidental se ha empleado como planta medicinal en la terapia Ayurveda. Según su clasificación botánica, pertenece a la familia de la mirra, por lo que también se llama mirra de la India. En medicina y en cosmética se utiliza sobre todo su resina. En el Ayurveda, la resina de guggul se ha empleado y se emplea para las más diversas enfermedades, desde artritis, inflamaciones de la piel y de los huesos, hasta trastornos de lípidos y sobrepeso. La medicina occidental ya ha confirmado el efecto de la resina para disminuir el colesterol. El principio activo principal son esteroides, la llamada estrona de guggul.
En el producto 4 Weeks professional Forming del Dr. Juchheim, el ingrediente de la resina de guggul proporciona un escote más bonito y armonioso con mayor elasticidad.
Pero a pesar de todos los conocimientos sobre modernos principios activos y sobre la medicina natural, lo cierto es que todavía quedan mucho por investigar y por descubrir. Durante los próximos años podremos contar sin duda con sorprendentes novedades procedentes del laboratorio del Dr. Juchheim.
Es posible que la ciencia todavía no lo haya estudiado ni descubierto todo, pero de algo estoy seguro: la naturaleza nos ofrece a los humanos todo lo necesario para curarnos y para cuidarnos. Por todo eso en mis productos vuelvo de nuevo, entre otras cosas, a los ancestrales conocimientos del Ayurveda.